I've been playing with processing.js today. It's been months since the last time I did any programming. This is a new version of the Bezier Matrix found in my home page hamoid.com, but this time using no Flash. I only tested it on Chromium, hopefully it works on other browsers. Please let me know on the comments :)
El próximo fin de semana hay elecciones en España. En ocasiones anteriores creo que yo hubiera leído folletos, escuchado algún mitin, visto la tele y aún así no tendría claro a quien votar ni por qué: todos prometen mucho y hablan sin decir nada concreto. Esta vez tengo la sensación de que gracias a Internet puedo estar más informado a la hora de votar.
He encontrado la web nolesvotes.com que está llena de información y enlaces a noticias que me recuerdan lo que han estado haciendo los políticos durante los últimos años. Recomiendo estudiar la wiki de #nolesvotes. Hay casi 200 páginas donde hablan de diferentes temas relacionados con política, economía, consumismo y otros. Puedes estar de acuerdo o no, pero al menos dan a conocer temas importantes y te ayudan a estar más informado ante las próximas elecciones y quizás a vivir de manera más consciente.
Pensar "total, que puedo hacer yo?" parece más característico de una oveja que de un ser humano. A diferencia de otros animales, nosotros tenemos la capacidad de reunirnos, discutir, tomar decisiones y mejorar nuestras vidas. La información sobre cómo lograrlo es ahora más accesible que nunca, solo hay que querer.
People cover their skin for various reasons in different parts of the world. In Vietnam and other Asian countries many women do not want the sun to make their skin darker, so you see them dressed as in the picture even when it's 35ºC outside. It's funny when you think that people in Europe spend their money in tanning beds because white skin looks ugly, then people in Asia pay for creams that make their skin whiter. Come one people! There's nothing wrong on the way you look! :)
This is a song I heard in the bus in Cambodia. It was also played in a shop, on the tv... I find it somehow addictive... the beautiful voice, the different timing, the instruments I never heard before... Here there are more: two, three, four, five, six, seven, eight and nine.
En un callejón estrecho a la hora de la siesta. A esta hora la gente del sudeste Asiático duerme en hamacas, en su moto, en el suelo de su casa que lo es de su negocio, con las puertas abiertas. Niños, padres y abuelos. Una señora me ve deambular, se levanta y me ofrece comida. Me siento en un pequeño taburete delante de la pequeña mesa. Me sirve un plato por 20.000 VND. Al otro lado del callejón, a una distancia que casi podría tocar con mi mano, una habitación donde se lleva a cabo una ceremonia. En el centro un hombre en posición de meditación que se agita como una estátua. Unas 60 velas encendidas tras él. A la izquierda una joven. Arriba flores, Buda y luces de colores parpadeando. La mujer de la derecha recita pasajes de un gran libro empleando tonos hipnóticos que suben y bajan, marcando un ritmo con algo de madera y con algo de metal. Un ventilador a cada lado refresca la situación. Los gatos esperan tumbados en el suelo. Primero uno y luego otro pretenden jugar con la camisa de la mujer que los ignora. Desisten. El gato más delgado comienza a comportarse de manera extraña. Camina a cámara lenta, retuerce el cuello, gime, se flexiona de modos atípicos. El otro observa y sospecha. Sin desplazarse aleja su cabeza por precaución, como si supiera que su compañero está poseido. Una cucharada más de noodles con vegetales y rollos fritos llega a mi boca en cuchara. Un gato que salta hacia atrás emitiendo un fuerte alarido tipo Alien-con-la-boca-abierta. Adrenalina que se mezcla con un virus dentro de mi cuerpo a 39°C.